Judo

Única arte marcial que forma parte del programa paralímpico practicada por personas con discapacidad visual, el Judo se empezó a disputar como deporte de alto rendimiento desde la década de 1970. Su estreno en los Juegos fue solamente en la edición de Seúl en 1988, en Corea del Sur, con la participación de atletas masculinos.

Las mujeres empezaron a formar parte del programa a partir de los Juegos de Atenas, en 2004. La entidad responsable por el deporte es la Federación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA en inglés), fundada en París, en 1981, y las reglas son de la Federación Internacional de Judo (IJF en inglés).

Solo personas con discapacidad visual disputan el Judo paralímpico y la clasificación se hace por criterios médicos y no funcionales, como sucede en la mayoría de los deportes paralímpicos.

Los atletas se dividen en clases identificadas por la letra B (del inglés blind, ‘ciego’ en español): B1 para ciegos, B2 para los luchadores que tienen percepción de bultos y luminosidad, y B3 para participantes con la capacidad de definir imágenes. Pueden luchar entre ellos, pero también existe la separación por categorías de peso, que sigue la misma norma olímpica.

Aparte de la clasificación según el grado de discapacidad visual, algunas características marcan el Judo paralímpico, como decir las palabras ao y shiro (‘azul’ y ‘blanco’ respectivamente en japonés) después de que se pronuncian las puntuaciones y puniciones, y el inicio del combate, que el árbitro central comanda una vez que cada uno de los atletas agarra el kimono del otro.

Otra función del árbitro, que solo existe en el Judo paralímpico —y quizá la más importante—, es la de conducir y mantener el contacto constante entre los participantes, o sea, durante todo el combate los participantes deben estar en contacto entre sí. Caso se pierda el contacto, se interrumpe el combate. Se identifican los atletas B1 con un círculo rojo ubicado en las mangas de los kimonos para que el árbitro sepa que debe conducirlos a la marca para que recomience la lucha.

Así como en las disputas olímpicas, las luchas son en tatamis sintéticos y duran cinco minutos. Los competidores buscan el ippon (el ‘nocaut’ del Judo) al lanzar el adversario de espalda en el suelo, inmovilización del oponente en el suelo, finalización con llave de brazo o estrangulamiento.

El Judo, un deporte que exige habilidades físicas y estrategia, fue incluido en los Juegos Paralímpicos de Seúl en 1988. Atletas con discapacidad visual de ambos sexos practican el deporte en más de 30 países, en diferentes categorías divididas por peso. La lucha dura hasta cinco minutos y sigue la mayoría de las reglas del Judo olímpico, con pequeños cambios para los atletas con discapacidad visual, empezando con los atletas en contacto con el oponente, incluso antes del inicio de la lucha, que será detenida si los deportistas se sueltan. No hay puniciones para los atletas que salgan del área de combate. Gana el luchador que obtiene un ippon o que sume un número más grande de puntos.